Escrito
por: Francisco Tochón Rosales - Prensa MDG
Fotos:
Ennio Forero & Cortesía
A sus 39
años, Luis Vallenilla Pacheco es uno de los jugadores más rendidores del fútbol
venezolano. El capitán negriazul siempre ha destacado por su condición física,
que ha logrado mantener gracias al “vicio” del gimnasio, algo que adoptó desde
sus inicios como profesional en Trujillanos FC.
El lateral
indicó que en sus ratos libres disfruta entrenar en el gimnasio y realizar otro
tipo de deportes como el running. “Eso me da fortalezas para estar en el
fútbol, yo era muy flaquito cuando inicie con Trujillanos, me dijeron que tenía
que agarrar músculos, por lo que salía del entrenamiento y me iba a seguir en
el gimnasio, eso lo he hecho a lo largo
de mi carrera”, dijo. “También soy aficionado al atletismo, de verdad siempre
me ha gustado correr, creo que por eso es la capacidad física que tengo”,
acotó. “Nací para ser deportista. En caso de no ser futbolista lo hubiera
intentado con otra disciplina”, agregó.
Vallenilla señaló
que esas actividades lo han ayudado a evitar lesiones en su carrera, por eso
logra mantenerse activo de gran forma, ya que fue el jugador que más minutos
estuvo en cancha la temporada pasada con Mineros de Guayana. “Todos esos
ejercicios son importantes para mantenerte en buena forma, así logras evitar
lesiones por la exigencia física”, dijo. “También hay que comer sano y dormir
mucho para que el músculo pueda descansar”.
El capitán
minerista es uno de los jugadores más reconocidos del país por su participación
con la Selección Nacional en la era de Richard Páez, además ha visto acción en
diferentes equipos del país y en los torneos de Argentina, Ecuador y
Chipre.
“Pache”
tuvo sus comienzos en el fútbol gracias
al ex jugador Félix Golindano, quien lo vio en una “caimanera” en el Bloque 12
de Unare. “Él era amigo de la familia, me vio jugando y en lo que terminó el
partido me dijo si quería ir a un equipo profesional”, recordó.“Eso fue a la edad de 15 años, en ese momento
uno lo que piensa es en jugar”.
El capitán
minerista indicó que en aquel momento se fue a probar con Trujillanos sin el
permiso de su mamá. “Le pedí el permiso y no me lo dio, pero mi abuelo fue cómplice de que esté jugando,
porque en lo que mamá se fue a trabajar agarré mis maletas para irme a Valera,
después se armó ese alboroto porque me fui”, recordó.
Luego de
esa situación, Vallenilla se volvió a encontrar con su mamá que lo ha poyado a
lo largo de su carrera al igual que toda su familia. “Le pedí un permiso al
técnico Rafa Santana para venir a Puerto Ordaz y vi a mi mamá por primera vez
desde que me había ido. Ella me dijo que era un hombrecito por haber firmado un
contrato y que asumiera mi responsabilidad, me apoyó, ya ahí comenzó todo”.
Vallenilla
destacó a lo largo de su carrera como lateral, pero comenzó jugando como
delantero en el equipo de Valera, hasta que por cosas del destino terminó en
retrasando su posición. “Mi debut fue en Caracas ante Marítimo, jugaba como
delantero y anoté un gol en ese partido que terminó 2-2”, acotó. “Cambie de
posición cuando se lesionó el lateral izquierdo del equipo y Santana me dijo
que me iba a colocar en ese puesto porque tenía las condiciones. En ese partido
ganamos 3-2 a Minerven y yo hice dos goles”, dijo. “Es la posición que me ha
dado la trayectoria que tengo hasta los momentos”.
“Me
ha cambiado la vida”
Fuera de la
cancha, “Pache” es una persona muy familiar, por lo que disfruta siempre de
todas las reuniones en casa. “Desde pequeño me inculcaron ser muy familiar, la
persona que nos une a todos es mi abuelo, siempre que tenemos reunión vamos a
su casa”, dijo.
El
minerista tuvo su primer hijo hace pocos meses y agregó que eso le ha cambiado
la vida. “Es tu hijo, quieres disfrutar de cualquier momento de su crecimiento.
Me ha cambiado la vida totalmente, uno sabe lo que significa ser padre, se debe
dar todo el ejemplo para que tu hijo sea una persona de bien y educada”, dijo
el zaguero quien dejó claro que le gustaría inculcarle junto a su esposa todo
tipo de deportes a su hijo, pero sin presiones para que siga sus pasos en el
fútbol.
Por último
el capitán afirmó que su gran anhelo pendiente es ser campeón con Mineros de
Guayana. “Yo estuve en las gradas el día en que Mineros ganó la primera
estrella, quiero formar parte del equipo que vuelva a quedar campeón”, agregó. “Ojalá
que pueda ser este año, levantar una Copa con Mineros y conseguir la segunda
estrella, sería una meta alcanzada, quedaríamos en la historia”, cerró el gran
capitán quien aún no se pone fecha de retiro y quiere seguir desbordando por
las bandas de las canchas del fútbol nacional.


